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martes, 2 de diciembre de 2014

Dinastías Y Civilizaciones Relatos Cortos Relato Veintiuno: Libres Viajeros.......


Introdución:



Los francos (del latín Franci o gens Francorum) fueron una comunidad de pueblos procedentes de Baja Renania y de los territorios situados inmediatamente al este del Rin (Westfalia), que al igual que muchas otras tribus germánicas occidentales entró a formar parte del Imperio romano en su última etapa en calidad de foederati, asentándose en el Limes (Bélgica y norte de Francia actuales). Las poderosas y duraderas dinastías establecidas por los francos reinaron en una zona que abarca la mayor parte de los actuales países de Francia, Bélgica y Países Bajos, así como la región de Franconia en Alemania.

La palabra franco (Frank o Francus) significa «libre» en la lengua de los francos, ya que los francos no estaban dominados por el Imperio romano ni por ningún otro pueblo.Dado que la raíz frank no pertenece a la lengua germánica primitiva, se piensa también que podría derivar de frei-rancken (libere vacantes) que significa libres viajeros.


Los primeros francos y su expansión:



No se sabe mucho de los inicios de la historia de los francos. El cronista galo-romano Gregorio de Tours, autor de la Historia Francorum (Historia de los francos), que cubre el período hasta el año 594, es la fuente principal. En ella cita a su vez como fuentes a Sulpicio Alejandro y a Frigerido (los cuales serían desconocidos de no ser por él), además de aprovechar su propia relación personal con muchos francos insignes. Aparte de la Historia de Gregorio, existen además otras fuentes romanas anteriores, como Amiano y Sidonio Apolinar.

Bautizo de Clodovedo
Los estudiosos modernos dedicados al período de las migraciones han sugerido que el pueblo franco podría haber surgido de la unificación de grupos germánicos anteriores más pequeños (usípetes, téncteros, sicambrios y brúcteros), que habitaban el valle del Rin y los territorios situados inmediatamente al este. Esta unión podría estar relacionada con el aumento del caos y las insurrecciones acontecidas en la zona como resultado de la guerra entre Roma y los marcomanos, que había comenzado en el año 166, así como de los conflictos derivados de ésta durante la segunda mitad del siglo II y el siglo III.

La primera vez que los autores clásicos de la antigüedad nombran al territorio de los francos es en la recolección de relatos laudatorios de emperadores romanos Panegyrici Latini (Panegíricos Latinos), a principios del siglo IV EC. En esa época tal territorio se correspondía con el área situada al norte y al este del Rin (la Renania actual), con unos límites difusos encerrados en el triángulo entre las ciudades de Utrecht, Bielefeld y Bonn de hoy día. En el citado territorio se situaban las tierras de la confederación de pueblos francos de los sicambrios, los salios, téncteros, usípetes, vindélicos, brúcteros, ampsivaros, camavos y catos. Algunas de estas tribus, como los sicambros y los francos salios suministraban tropas a las fuerzas romanas que protegían el limes (las fronteras del imperio).




En un principio, se dividían en dos grupos, cuyos nombres derivarían, según algunas interpretaciones, de sus asentamientos en torno a dos ríos:


  Los francos salios: habitarían, a mediados del siglo III d. C., el valle inferior del río Rin, en los actuales Países Bajos y noroeste de Alemania. Su nombre estaría vinculado, según unos, al río Ijssel (forma antigua Isala, como otros cursos de agua: Isère, Yser, Isar); según otros, al vocablo germánico «see» (mar), o también al germánico «i sala» (aguas oscuras).
 Los francos ripuarios: habitarían el curso medio del río Rin, y su nombre derivaría del vocablo latino «ripa» (río), en el sentido de la gente del Rin.




Los francos en el Imperio romano:

Entre los años 355 y 358, el emperador Juliano intentó dominar las vías fluviales del Rin bajo el control de los francos, y una vez más volvió a pacificarlos. Roma les concedió una parte considerable de la Gallia Belgica, momento a partir del cual pasaron a ser foederati del Imperio romano, aunque el emperador forzó el retorno de los camavos a Hamaland (un distrito ahora holandés en la actual Güeldres). De este modo, los francos se convirtieron en el primer pueblo germánico que se asentó de manera permanente dentro de territorio romano.3 El holandés hablado en Flandes (Bélgica) y Holanda tiene su origen en las lenguas de origen germánico habladas por los francos (ver fráncico antiguo), también el limburgués tendría el mismo origen.

Algunos francos prosperaban en suelo romano, como Flavio Bauto y Arbogastes, militares que apoyaban la causa de los romanos, mientras que otros reyes francos, como Malobaudes se oponían a los romanos dentro del Imperio. Después de que la caída de Arbogastes tras su suicidio en la Batalla del Frígido, su hijo Arigio logró establecer un condado hereditario en Tréveris, y después de la caída del usurpador Constantino III, algunos francos apoyaron al usurpador Jovino (411).

A pesar de ser aliados de Roma —de hecho contribuyeron a defender las fronteras tras el paso de las tribus germánicas por el Rin en el 406— desde la década de 420, los francos aprovecharon la decadencia de la autoridad romana sobre la Galia, para extenderse al sur, de manera que fueron conquistando gradualmente la mayor parte de la Galia romana al norte del río Loira y al este de la Aquitania visigoda.

La invasión de los francos presionó hacia al suroeste, más o menos entre el Somme y la ciudad de Münster (en la Renania del Norte-Westfalia actual), y avanzó por la región parisina, donde terminaron con el control romano que ejercía Siagrio en el 486, y prosiguió hacia los territorios al sur del río Loira, de donde se expulsó a los visigodos a partir del 507.
Los merovingios
Situación territorial del imperio franco entre 481 y 814.

Lo poco que ha sobrevivido acerca de los reinos de los primeros jefes francos, Faramond (aproximadamente entre 419 y 427) y Clodión (aproximadamente entre 427 y 447), parece tener más de mito que de realidad, y su relación con la dinastía de los merovingios permanece poco clara.

Gregorio menciona a Clodión (Chlodio) como el primer rey que inició la conquista de la Galia al tomar «Camaracum» (actual Cambrai) y expandir la frontera hasta el río Somme, esto es, su territorio incluiría la región de la Toxandria (en el Brabante actual, entre las desembocaduras de los ríos Mosa y Escalda) y tendría como centro la ciudad y obispado de Tongeren (civitatus Tungrorum), desde donde se ampliaría hasta Cambrai (Camaracum) y el río Somme. Sidonio Apolinar relata como Aecio tomó a los francos por sorpresa, haciéndoles retroceder (probablemente alrededor de 431). Este período marca el inicio de una situación que se prolongaría durante siglos: los francos germánicos se convirtieron en soberanos de un número cada vez mayor de súbditos galorromanos.

En 451, Aecio pidió ayuda a sus aliados germánicos en suelo romano para repeler una invasión de los hunos. Mientras que los francos salios le apoyaron, los renanos lucharon en ambos bandos, dado que muchos de ellos vivían fuera del Imperio.

Los sucesores de Clodión son figuras poco conocidas. Las fuentes de Gregorio identifican sin demasiada seguridad a Meroveo (Merovech) como el rey de los francos, epónimo de la dinastía y posible hijo de Clodión. Meroveo fue sucedido en el trono por Childerico I, en cuya tumba, descubierta en 1653, se encontró un anillo que lo identificaba como rey de los francos.






Clodoveo y la creación del reino de los francos:

Clodoveo I (Clovis en francés), hijo de Childerico I, comenzó una política de expansión de su autoridad sobre las otras tribus francas y de ampliación de su territorio al sur y oeste de la Galia. Así, comenzó una campaña militar con la intención de consolidar los varios reinos francos en la Galia y Renania, dentro de la cual se enmarca la derrota de Siagrio en 486. Esta victoria sobre Siagrio supuso el fin del control romano en la región de París.

En la Batalla de Vouillé (507), Clodoveo, con la ayuda de los burgundios, derrotó a los visigodos, expandiendo su reino al este, hasta los Pirineos. Tras esta batalla, Gregorio de Tours indica que Clodoveo llevó a cabo campañas para eliminar a los demás reyes francos, tanto ripuarios como salios.

La conversión de Clodoveo al cristianismo, tras su matrimonio con la princesa católica burgundia Clotilde en 493, pudo haber ayudado a acercarle al papa y a otros soberanos cristianos ortodoxos. La conversión de Clodoveo supuso la conversión del resto de francos. Al profesar la misma fe que sus vecinos católicos, los recientemente cristianizados francos encontraron mucho más fácilmente su aceptación por parte de la población local galo-romana que otros pueblos germánicos cristianizados de fe arriana, como los visigodos y ostrogodos, los vándalos, los lombardos o los burgundios. De esta forma, los merovingios dieron lugar a la que con el tiempo sería la dinastía de reyes más estable de Occidente. La dinastía merovingia fundada por Clodoveo toma su nombre de Meroveo, su antepasado germánico leyendario y casi divino, que da legitimidad a su reino.

Esta estabilidad, sin embargo, no se extendía a la vida cotidiana durante la era merovingia. Los francos eran ante todo un pueblo guerrero, una característica que lógicamente impregnaba todos los aspectos de su cultura. Aunque en tiempos de los romanos existía un cierto grado de violencia (sobre todo en la etapa final), la introducción de la práctica germánica de recurrir a la violencia para solventar disputas y conflictos legales llevó a un cierto grado de anarquía al final de esta época. Esto afectó al comercio, que llegó a verse interrumpido ocasionalmente, dificultando de manera creciente la vida cotidiana, lo que desembocó en una progresiva fragmentación y localización de la sociedad en villas. La alfabetización, aparte de los pocos eruditos eclesiásticos, era prácticamente nula, como en toda la Europa occidental.



Bautismo de Clodoveo por San Remigio
Los soberanos merovingios, siguiendo la tradición germánica, tenían la costumbre de dividir sus tierras entre los hijos supervivientes, ya que carecían de un amplio sentido de la res pública, concebían el reino como una propiedad privada de grandes dimensiones. Esto dio lugar divisiones territoriales, segregaciones y redistribuciones, reunificaciones y nuevas particiones, en un proceso que originaba asesinatos y guerras entre las distintas facciones. Esta práctica explica en parte la dificultad de describir con precisión tanto las fechas como las fronteras geográficas de cualquiera de los reinos francos, así como de determinar con precisión quién gobernaba en cada una de las regiones. El bajo nivel de alfabetización durante el periodo franco agrava el problema, ya que se conservan muy pocos documentos escritos.

El área franca se expandió aún más bajo el reinado de los hijos de Clodoveo, llegando a cubrir la mayor parte de la actual Francia (con la expulsión de los visigodos), pero incluyendo también zonas al este del río Rin, tales como Alamannia (el actual sudoeste de Alemania) y Turingia (desde 531); Sajonia, en 
ambio, permaneció fuera de las fronteras francas hasta ser conquistada por Carlomagno siglos más tarde. A su muerte en 511, repartió el reino entre sus cuatro hijos, hasta que su hijo Clotario I reunió temporalmente los reinos, tras él, los territorios francos volvieron a dividirse en 561 en Neustria, Austrasia y Borgoña, que habían sido anexionadas por los francos por medio de matrimonios e invasiones.



En cada reino franco, el mayordomo de palacio ejercía las funciones de primer ministro. Una serie de muertes prematuras que comenzaron con la de Dagoberto I en 639 desembocaron en una sucesión de reyes menores de edad. A comienzos del siglo VIII, esto había permitido a los mayordomos austrasios consolidar el poder de su propio linaje, lo cual llevó a la fundación de una nueva dinastía: los carolingios.
Véase también: Francia en la Edad Media:


Los cruzados y otros europeos occidentales conocidos como «francos»:



Puesto que las dinastías francas reinaron sobre Europa occidental durante siglos, existen muchos términos derivados de «franco» usados por muchos de los habitantes de Europa oriental, Oriente Medio y territorios más al este como sinónimo para los cristianos romanos (p. e.: al-Faranj en árabe, farangi en persa, Feringhi en indostánico, Frangos en griego, y Frany). Durante las cruzadas, dirigidas principalmente por nobles de la Francia septentrional que aseguraban ser descendientes de Carlomagno, tanto los musulmanes como los cristianos utilizaban estos términos para referirse a los cruzados. Muchos historiadores modernos han seguido este uso de la palabra, denominando a los europeos occidentales en el Mediterráneo oriental «francos», independientemente de su país de origen:


lunes, 1 de diciembre de 2014

Dinastías Y Civilizaciones Relatos Cortos Relato Veinticuatro: País "Hatti", "HETA"....

Introdución:
El gran templo de Hattusa


Eran una potencia en oriente próximo (junto con Babilonia y Egipto). Perfeccionaron el carro de combate ligero, empleándolo con gran éxito,  y se les atribuye una de las primeras utilizaciones del hierro en oriente próximo para elaborar armas y objetos de lujo.

Los Hatitias, Hetitas o Hetos también llamados así fueron una población de origen indo-europeo que se instaló en región central de la  península de  Anatolia entre  los siglos XVIII Y XII teniendo la ciudad de Hahusa  como capital.



Hablaban una lengua propia indoeuropea, usando jeroglíficos propios y en otras ocasiones escritura cuneiforme prestada por Asiria. Aglutino a numerosas ciudades- estado de culturas muy distintas entre ellas y llego a crear un influyente imperio gracias a su superioridad militar y sus grandes habilidades diplomáticas.




 
El nombre de Hatti:

 
País "Hatti" era un pueblo no indoeuropeo que vivía en la misma región que los hititas antes del primer imperio Hitita y cuya conquista por parte de los segundos provoco que los Asirios y demás estados vecinos siguieran usando el nombre de "Hatti" para denominar a los nuevos ocupantes pasando a significar "la tierra de la ciudad de Hatusa.  Este reino abarca desde el siglo XVII hasta XII a.c pasando por etapas de gran poder y relativa decadencia. Tiene tres grandes periodos:

El reino antiguo:(1560-1500), o primera expansión., edifican un poderoso reino.

El reino medio: (1500-1430 a.c ), etapa de relativa decadencia, etapa bastante oscura.

El reino nuevo: donde alcanza su mayor poderío, llegan a la categoría de imperio y alcanza la mayor expansión.



 Los reyes Hititas creían ser descendientes de Anita caudillo del siglo XIX a,c en Asia menor. El reino vive su primera gran expansión con Hattusil I llegando a saquear en el siglo XVI a,c Babilonia  bajo Mursil I, después de este  rey había una serie de reyes poco documentados. Llega Telepinu que intenta restaurar la gloria del imperio mediante la codificación de algunas leyes básicas. Tras Telepinu, que está en la etapa media cae de nuevo en manos de intrigas dinásticas sucediéndose durante casi un siglos reyes de los que se sabe muy poco.

Tudhalia I sentó las bases del reino nuevo al restaurar parte de la gloria del reino antiguo. Su  nieto    Tudhalia II logra consolidar el poder Hitiita en Asia menor permitiendo a Shubilina I realizar grandes conquistas y convertir Mitani en vasallo. Estas conquistas enfrentan durante el reinado de Muwatallis II a los Hititas con los egipcios durante el reinado de Ramsés II en la batalla de Qadesh, de esta batalla los Hititas sale mejor parados pero permite a Asiria recuperar su poder.



Geografía.



Ruinas de Hatusa puerta del león
El imperio Hitita geográficamente estaba situado en el recodo del rio kizil irma donde esta la capital Hahusa limitaba al morte con las tribus Gasgas al  sur con hizzuwadna, al este con Mitani y al oeste con Arzawa.  Cuando estaban en la máxima expansión Hitita , kizzuwadna, Arzawa y una parte importante del territorio Gasga fueron incorporados al imperio que incluía además una buena parte (o la totalidad),, de Chipre y diversos territorios en Siria donde el reino Hitita limitaba al este con Asiria y al sur con Egipto.

Cultura:

Es muy probable que a partir de grafismos, los hititas hubieran llegado a desarrollar su propia escritura basada principalmente en pictogramas, pero aunque se encuentran pictogramas en la zona hitita, aún no es dable relacionarlos directamente con la cultura hitita ni tampoco es posible de momento calificarlos como una escritura sistematizada. Lo que sí es corroborable es que los hititas adoptaron la escritura cuneiforme usada a partir de los sumerios. Esta escritura les sirvió para su comercio internacional, aunque podía estar "dialectizada" acorde al idioma hitita, si bien al usarla en gran medida de un modo próximo al de los ideogramas resultaba inteligible para pueblos vecinos alófonos.

  
El arte hitita que ha llegado a nuestros días ha sido calificado desde el tiempo de los griegos clásicos como un "arte ciclópeo" debido a la magnitud de sus sillerías y a las dimensiones y relativa tosquedad de sus bajorrelieves y algunas pocas esculturas en bulto. Estas pocas esculturas en bulto parecen haber recibido alguna influencia egipcia, mientras que los bajorrelieves evidencian influjos mesopotámicos, aunque con un típico estilo hitita caracterizado por la ausencia de delicadezas formales – se nota un escaso detallismo -. Sin embargo, el arte hitita más típico se observa en los pocos elementos metálicos (especialmente de hierro) que han llegado hasta nuestros días. Aquí también se nota un arte "rudo" y basto, aunque muy sugestivo por cierta estilización y abstracción de índole religiosa, en la cual abundan símbolos bastante crípticos.


  
Lengua hitita:


 
La lengua hitita, también llamada nesita, es la más importante de la extinguida rama anatolia de las lenguas indoeuropeas, siendo los otros miembros el luvita, el palaico, el lidio y el licio. Uno de los grandes logros de la arqueología y la lingüística es el haber descifrado esta lengua, que se considera la más antigua de entre todas las lenguas indoeuropeas documentadas. Precisamente, al ser la más antigua, resulta interesante por los elementos de los que carece y que se hallan presentes en lenguas documentadas posteriormente.



Una de sus características principales es el gran número de palabras no indoeuropeas que contiene, debido a la influencia de culturas de Oriente Próximo, como la hurrita o la cultura del pueblo de Hatti, siendo especialmente acusada esta influencia en los vocablos de origen religioso. Consta de la mayoría de los casos habituales en una lengua indoeuropea, dos géneros gramaticales (común y neutro) y dos números (singular y plural), así como diversas formas verbales.



Aunque parece que los hititas contaban con un sistema de pictogramas, pronto comenzaron a usar también el sistema cuneiforme.




Religión y mitología:


Cabeza Hitita
La religión hitita llegó a ser conocida como «la religión de los mil dioses». Contaba con numerosas divinidades propias y otras importadas de otras culturas (muy especialmente, de la cultura hurrita), entre las cuales se destacaba Teshub, el dios del trueno y la lluvia, cuyo emblema era un hacha (algo semejante, aunque puede ser casual, se observa en la civilización minoica, con su labrix), y Arinna, la diosa del sol. Otros dioses importantes eran Aserdus (diosa de la fertilidad), su marido Elkunirsa (creador del universo) y Sausga (equivalente hitita de Ishtar).



El rey era tratado como un escogido de los dioses y se encargaba de los más importantes rituales religiosos. Si algo no iba bien en el país, se le podía culpar a él si había cometido el más mínimo error durante uno de esos rituales, e incluso los propios reyes participaban de esta creencia; así, por ejemplo, Mursil II atribuyó una gran peste que asoló el reino hitita a los asesinatos que llevaron a su padre al trono, y realizó numerosos actos para pedir perdón ante los dioses.

Xagó De Cerca........ El Encanto.











Dinastías Y Civilizaciones Relatos Cortos Relato Veintitres:El Primer hombre... Los Acholi......


Uno corta:

El primer hombre, se dice que salió de la tierra, que fue creado por su padre Jok (dios), y su madre la tierra.



  Sera un relato breve y corto para referirme a los acholi. Estos son un conjunto de grupos étnicos pequeños descendientes de diversas migraciones de los luo. Este grupo étnico pertenece a Uganda que representa el 4% de la población en su mayoría son católicos.




 



Al igual que los Luo, sus orígenes están en Rumbek, sur de Sudán. Se cree que el grupo mayor Luo emigro hacia el sur, bajo la dirección de Olum y se estableció cerca de Pubungu Pakwach.

La leyenda afirma que ese Luo fue el primer hombre. No tenía ningún padre humano. Se dice que salió de la tierra, creado por su padre, Jok (Dios) y su madre, la Tierra. La leyenda añade que Jipiti, el hijo de Luo cuya madre es desconocida, tenía una hija llamado Kilak. Kilak, que no tenía marido, un día se perdió en el bosque de donde volvió después con un niño, al que llamaron  Labongo ,  y que fue considerado como hijo del diablo,  Lubanga. Nació con campanillas alrededor de sus muñecas y los tobillos y con plumas en su pelo. Había elementos definitivamente mágicos en Labongo. Se dice que era aficionado a bailar en todo momento al son del tintineo de sus campanilla






Hablan entre ellos unos cuantos dialectos, el acoli, atscholi. shuli. gang, y lwo. De gran importancia para los Acholi es el baile todos ellos saben bailar, los bailes los realizan en grupo, tienen ocho tipos diferentes de estilos musiles.

Algunos de ellos:

APRTI:

ATRIRA:

BWOLA:

LADANGO:

MYEL- AWEL:

LALOBAOA:

MYEL- WANGA: Y

OTITI.


Su historia: 


Los acholi sufrieron un genocidio durante el régimen de Idi Amín Dadá porque eran partidarios de Milton Obote. Cuando Obote triunfó, los acholi del ejército cometieron masacres en la región natal de Amin (Nilo Occidental). Los militares de origen acholi tomaron el poder derrocando a Amin en julio de 1985, pero derrotados por Museveni en 1986 huyeron al Norte. Se constituyó la UPDM (Uganda People's Democratic Movement) del general Okello, que desapareció a la muerte del general en 1990 tras conversaciones de su sucesor Eric Otema Allimadi con el gobierno, dejando como única fuerza de oposición en la zona a la UDCA (Uganda Democratic Christian Army).
 


La UDCA era los restos de un ejército de fanáticos que se rebelaron contra Museveni en 1987, dirigidos por Alice Lakwena y su primo Joseph Kony. En 1991 perdió cerca de tres mil combatientes y en el año siguiente aun un número mayor. Tras unas conversaciones fracasadas en 1994, la organización UDCA aumentó sus ataques. Uganda acuso a Sudán de apoyar a los rebeldes. En 1995 la UDCA tomo el nombre de Ejército de Resistencia del Señor (Lord's Resistence Army, LRA). A finales de 1995 el Ejército de Liberación del Pueblo Sudanés (Sudan People's Liberation Army, SPLA), aliado a Uganda, lanzó un ataque contra la LRA y derrotó a los rebeldes en sus campos de Sudán, pero en febrero de 1996 la LRA reanudó sus operaciones. En 1998 sus actividades se incrementaron, y aun más en 1999. Uganda utiliza a la SPLA para combatirlos; al estallar la guerra civil del Congo, el gobierno de Kabila facilitó apoyo a la LRA mientras Uganda favorecía a una de las facciones congoleñas.La lucha siguió a escala reducida durante varios años, con muchas atrocidades, sobre todo por parte del LRA. En 2004 se declaró un alto el fuego.