Como cada año quiero felicitaros
las fiestas navideñas con mucho cariño, pues hace tiempo que no dejáis de estar
a mi lado con vuestras visitas. Es hora a de hacer un pequeño balance del año
que sale y prepararse para recibir el 2017 con mucho amor. Os doy las gracias
porque con vuestro tesón me habéis lleva a muchos rincones del mundo FELIZ
2017 con estas vistas desde mi rincón
preferido mi pueblo y con estas temperaturas tan veraniegas en diciembre
iconoadnspain08. Musica
martes, 27 de diciembre de 2016
Invierno ......2016 .... Asturias........ Navidad ...........
Como cada año quiero felicitaros
las fiestas navideñas con mucho cariño, pues hace tiempo que no dejáis de estar
a mi lado con vuestras visitas. Es hora a de hacer un pequeño balance del año
que sale y prepararse para recibir el 2017 con mucho amor. Os doy las gracias
porque con vuestro tesón me habéis lleva a muchos rincones del mundo FELIZ
2017 con estas vistas desde mi rincón
preferido mi pueblo y con estas temperaturas tan veraniegas en diciembre
iconoadnspain08. viernes, 23 de diciembre de 2016
Indígenas........... De Brasil.........
Introducción:
El término botocudos es la
denominación dada por los portugueses a los indígenas pertenecientes a grupos
de diversas filiaciones lingüísticas y regiones geográficas, debido al uso de
discos ("botoques") labiales y auriculares. También llamados aimorés,
pertenecían al grupo Macro-Gê y vivían desde el sur del actual estado brasileño
de Bahía hasta el norte de Espírito Santo y la región del valle del e río Doce.
Todavía existen botocudos en las cuencas de los ríos Mucuri y Pardo.
Historia y costumbres:
Los botocudos se caracterizaban
por su violencia. Varios testimonios aseguran que eran antropófagos y atacaban
a los pueblos de goitacases y puris, sus adversarios tradicionales, o caravanas
de viajeros e incluso fincas de colonos, incendiando lo que encontraban a su
paso.
Las primeras noticias sobre ellos
datan del siglo XVI. Gabriel Soares de Sousa, en su relación de las costas de
Brasil, ofrece una descripción de los aimoré (nombre dado a botocudos), su vida
y sus costumbres, considerándolos descendientes de los tapuias, algo que más
tarde los estudios no han confirmado. Los botocudos (algunos se daban a si
mismos el nombre de engerakmung) habitaban la costa brasileña entre las
latitudes de 13º a 23º sur. En el siglo XIX, ya habían quedado confinados entre
los ríos Dulce y Pardo (15º a 20º de latitud sur).
Diversos estudiosos del siglo XIX
los describen en general como fuertes, bien conformados, de estatura baja o
media, caja torácica larga y achatada en la parte anterior, tronco alargado,
manos y pies pequeños, piernas finas y cuello corto.
Se deformaban las orejas y
los labios inferiores por medio de botoques, discos blancos hechos,
generalmente, de madera de barriguda (Bombax ventricosa), secados al fuego y de
tamaño variable, llegando a los 12 cm. Por lo general andaban desnudos, y
algunos hombres usaban fundas para el pene realizadas con hojas trenzadas de
Issara.
Sus viviendas, debido a los
desplazamientos constantes de los miembros de la tribu, eran de fácil y rápida
construcción, en general hojas de palma y ramas apoyadas sobre estacas, donde
los pocos utensilios domésticos estaban en el suelo, donde también dormía.
La familia era polígama. El
matrimonio resultaba de la voluntad de los esposos y padres, independientemente
de la ceremonia, y se disolvía fácilmente. Las mujeres y los niños trabajaron
duro y obedecían a su marido y padre. Además de la recolección y la pesca,
correspondía a las mujeres construir las cabañas y transportar la carga,
incluidos los niños pequeños. En cuanto a la religión, no hay muchos registros
sobre sus creencias. Entre ellas había un exorcismo para ahuyentar a los
demonios de las tumbas de los muertos, realizando hogueras cerca de estas, por
lo general por parte de los familiares.
Hasta mediados del siglo XIX,
sólo fueron cazadores y recolectores, siendo la de pesca y la recolección tarea
de las mujeres y los niños. La caza la realizaban los hombres individualmente
o, a veces, en grupos, pero cada grupo tenía un área especial. El arco y la
flecha eran los instrumentos utilizados.
No usaban embarcaciones, lo cual
es raro en la región, y tal vez aprendieron a nadar de los blancos o de otros
indios, ya que Gabriel Soares de Souza afirma que no sabían hacerlo, mientras
que el príncipe Maximiliano de Wied ya los califica como hábiles nadadores y
trepadores de árboles. El contacto con los blancos no siempre les fue
ventajoso. Aprenderán, por ejemplo, a labrar la tierra, mas también aprenderán
a fumar y se volverán bebedores habituales de aguardiente.
Grandes corredores y guerreros
temibles, fueron los responsables del fracaso de las capitanías de Ilhéus,
Porto Seguro y Espírito Santo. Siempre fueron vecinos temidos. Antes del
descubrimiento de Brasil por parte de los europeos, habían desalojado a los
tupinaquis de sus tierras al sur de Bahía.
Ya desde el siglo XVI fueron
famosos como «salteadores» de las haciendas de los colonos blancos, lo que
motivó las represalias de estos. Se dice que en Espírito Santo el conde de
Linhares, cuya hacienda en el río Doce era muy atacada por los botocudos, en
una célebre proclama instó à la guerra contra ellos, orden que, de acuerdo con
el testimonio de Maximiliano de Wied, era fielmente seguida por lo oficial
subalterno de Riacho e probablemente por los cuarteles a lo largo de la costa
norte do Espírito Santo.
Los registros de las expediciones
anteriores al siglo XIX muestran que estas no atravesaban los bosques donde
vivían botocudos: ni Espinosa, ni Tourinho, Adorno, Martim Carvalho, el coronel
Bento Lourenço Vaz de Abreu Lima y Francisco Teixeira Guedes. Nadie salía ileso
de los enfrentamientos con ellos. Solo con la ocupación masiva en el siglo XIX
los colonos conocerán la victoria sobre los botocudos. Las propuestas de paz
posteriormente hechas se traducirán en tolerancia para entrar en su territorio.
Los que trataron a los indios de manera amistosa lograron tal propósito, como
Teófilo Ottoni, João Felipe Calmon, los frailes Serafim Gorízio y Angelo
Sassoferrato, que aprovecharon las enseñanzas humanitarias del comandante
francés Guido Marlière, que trabajó con los nativos de la región do vale del
acero, en los actuales municipios de Ipatinga, Timóteo, Coronel Fabriciano,
Marlíeria y Jaguaraçu (Estado de Minas Gerais) a inicios del siglo XIX.
Algunos grupos de botocudos
sobrevivirán hasta el siglo XX en los bosques situados entre el río Jequitinhonha
y el valle del río Doce, en los Estados de Bahía, de Minas Gerais y Espírito
Santo. Luego, los restos de los grupos que vivían en los ríos Mucuri y
Jequitinhonha fueron reunidos en la misión de Itambacuri, en Minas Gerais,
donde desaparecerán. Los grupos del río Doce, pacificados en 1911, fueron
reunidos en reservas situadas en Espírito Santo y Minas Gerais.
Grupos:
Muchos fueron los grupos
indígenas denominados botocudos, debido al uso de ornamentos labiales y
auriculares ("botoques"), independientemente del grupo
etnolingüístico al que pertenecieran:
bacuéns;
caingangues;
cracmuns;
crenaques (todavía considerados botocudos);
eteuetes;
guticraques;
jiporoques;
maconis;
malalis;
minhajiruns;
mokuriñs (todavía considerados botocudos);
miércoles, 21 de diciembre de 2016
Indígenas........ De Panamá............
Introducción:
Guna
Población total 50.000
Idioma Guna (dulegaya), español
Religión Bab Igala
Etnias relacionadas Familia chibcha
Los Guna son un pueblo amerindio
localizado en Panamá y Colombia. Su idioma hace parte de la familia lingüística
chibcha. En lengua guna, se autodenominan como dule que significa
"persona". (Por ejemplo, andule 'yo,' we dule 'esa persona.')
(Según las convenciones
lingüísticas de este pueblo indígena su nombre se debe escribir Gunadule en la
grafía aprobada en 2010 por el Congreso General de la Nación Gunadule, aunque
su pronunciación se mantiene como ha sido tradicionalmente: suena Kuna Tule
según la fonética de la lengua española. )
Su civilización ha salido en los
medios masivos en 2014 al ser uno de los primeros pueblos que podrían ver
afectada da manera drástica su vida milenaria por el cambio climático.
Datos históricos:
Las primeras expediciones
españolas de la conquista de América en tierra firme fueron las de Alonso de
Ojeda, y Vasco Núñez de Balboa. Estos expedicionarios, durante 1500 y 1501,
recorrieron la Costa Caribe colombiana y el Golfo de Urabá. En este último se
establecieron todos durante bastante tiempo, y fue allí donde entraron en
contacto con los indígenas guna.
Existe amplio consenso respecto
de las
migraciones guna desde los bosques de este Darién oriental húmedo y el
norte antioqueño de Colombia hacia el archipiélago de Gunayala (Anteriormente
llamado Archipiélago de San Blas), Panamá, debido a sus guerras con sus
enemigos Catíos, pero principalmente debido al mal trato que les propinaban los
conquistadores españoles, situación por la cual la etnia guna se aliaría luego
con los expedicionarios ingleses, contra los españoles. Se aliardiéndolos en
los ríos del área para atacar a los ibéricos, amenaza que la Corona respondería
con una Real Orden para extinguir a los guna.
La expedición española para su
aniquilamiento, que contaba con esclavos negros e indios de servicio, logró
desplazarlos hacia las cabeceras de los ríos Tuira y Chucunaque. El curso bajo
del río Atrato, en Colombia, habría sido el canal propiciatorio de esta
dispersión al oriente panameño de la etnia guna. Finalmente la desplazada
cultura guna sobresaldría más en Panamá que en Colombia, donde ha perpetuado
sus tradiciones con éxito, y se ha apropiado de la tecnología occidental.
Dulenega:
Los Gunadule (anteriormente
kunas) viven mayormente en el noreste de Panamá en un vasto rosario de aldeas
asentadas en alrededor de 360 islas y arrecifes (con un total de 61.707
habitantes en 2000), donde poseen colectivamente tres comarcas indígenas: (Guna
Yala, Madugandí y Wargandí); en las provincias de Panamá, Colón y Darién;
también viven en Colombia en dos resguardos indígenas (con un total de 1.988
habitantes en 2011): Maggilagundiwala, en español Arquía, ubicado en el actual
municipio de Unguía, Departamento del Chocó y Ibggigundiwala, en español Caimán
Nuevo ubicado en municipios de Necoclí y Turbo Departamento de Antioquia, sobre
la región del golfo de Urabá.
Por Ley del 4 de junio de 1870,
de Colombia, fue creada la Comarca Tulenega. Con la independencia de Panamá en
1903, se desconoció por completo esa Ley, y su territorio se dividió en dos:
una parte mayoritaria quedó en la nueva nación panameña, mientras que otra
pequeña porción quedó en Colombia. La suspensión de la comarca, las concesiones
bananeras y mineras y los abusos de la policía causaron gran descontento en el
pueblo guna y provocaron la Revolución guna de 1925, dirigida por el Nele
Kantule y Olonkitipipilele (Simral Colman).
El Tratado de Paz posterior
estableció el compromiso del gobierno de Panamá de proteger los usos y
costumbres gunas. Los gunas a su vez, aceptaban el desarrollo del sistema
escolar oficial en las islas. La brigada policial sería expulsada del
territorio indígena y todos los prisioneros liberados. Las negociaciones que
pusieron fin al conflicto armado constituyeron un primer paso para recuperar la
cultura que se estaba perdiendo y, establecer una vía hacia una autonomía de
hecho en la Comarca Guna Yala.
La legislación sobre territorios
indígenas en Panamá comenzó a ser definida con la legislación de la Comarca
Guna de San Blas, en 1938, y con la definición de sus límites y administración
mediante la Ley Nº 16 de 1953. Los Dule se constituyeron así en el primer
pueblo indígena que adquirió derechos sobre sus territorios. Desde entonces
mantienen cierta autonomía político-administrativa. En 1992 el gobierno
colombiano les reconoció 7.500 hectáreas como resguardo indígena.
La Comarca Madugandí fue creada
en 1996 (Ley Nº 24 de 12 de enero de 1996), localizada al Este de la provincia
de Panamá, en el área conocida como Alto Bayano. Madungandi está constituida
por 12 comunidades gunas, algunas de las cuales fueron reubicadas por la
construcción del Lago Bayano para el funcionamiento de la Represa e
Hidroeléctrica en la década del 70'.
El 7 de junio de 2000, luego de grandes
conversaciones y negociaciones con todas las instancias del Estado Panameño y
con los colonos del lugar, la Asamblea Legislativa aprobó la Ley por medio de
la cual se crea la comarca de Wargandí.
Organización:
La Antigua organización política
de los gunas se ha ido fortaleciendo a través de sus Congresos Locales
(comunidades) y Generales (comarca), mantienen una fuerte cohesión del grupo y
han podido mantener el poder de decisión sobre las actividades que se realizan
en su territorio y ejercer el control sobre los recursos naturales y el
aprovechamiento de otros recursos de la región.
En la actualidad la institución
política fundamental del pueblo guna es la gran Casa del Congreso, Onmaked
Nega, que funciona en cada comunidad y que constituye un centro consultivo,
deliberativo y ejecutivo a la vez cívico y ceremonial. El mismo simbolismo de
la Casa del Congreso indica que ésta es presidida pero no dominada por los
Sailas, líderes de las comunidades. Existe una creciente tensión y demanda de
mayor participación política de las mujeres, cuyo papel tradicional ha sido
influir en los votos de los hombres de sus casas: pero una prueba de la
adaptabilidad del sistema es la reciente designación de una Saila mujer.
Existen distintos funcionarios
que son elegidos por el Congreso y que contribuyen al desarrollo de la vida
colectiva. Así cada Saila es acompañado por el Argar, intérprete y vocero, que
debe ser un gran conocedor de la cultura para ser fiel en la traducción de los
cantos sagrados que entona el Saila. Los guardias locales voluntarios, llamados
Suaribgan, están encargados de mantener el orden en la comunidad y en la Casa
del Congreso, convocar a las reuniones y hacer cumplir las resoluciones del
Congreso, portando una especie de bastón de mando tallado con figuras sagradas
y purificado por el canto de los Sailas; quienes sacralizan así ese símbolo del
poder colectivo.
Otros funcionarios son los Sapin Dummagan, encargados de
dirigir los distintos tipos de rituales o trabajos comunales. Entre ellos está
el Inna Saila que organiza el ritual de la pubertad femenina, que tiene una
notable presencia en la cultura. El Neg Saila se ocupa de organizar la
construcción y renovación de las viviendas de palma. El Igar Dummad es el
encargado de dirigir la limpieza de los caminos, el Naynu Dummad de los
trabajos en las plantaciones comunitarias y el Ur Dummad tiene a su cargo sumar
los esfuerzos para el acarreo de los árboles destinados a la construcción de
las canoas o cayucos.
La principal institución aglutina
a todo el pueblo guna y cuyos orígenes son aparentemente muy antiguos, es el
llamado Congreso de la Cultura, Onmaked Nega Namakaled, que a partir de 1973 se
reorganizó para hacer frente a las cambiantes coyunturas políticas. Dicho
Congreso se reúne una a dos veces por año y a él concurren los Sailas de todas
las comunidades.
Etiquetas:
# panama
Ubicación:
Laviana, 33418, Asturias, España
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