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miércoles, 2 de marzo de 2016

Indígenas.... Sonora........




Introducción:



Población total     ~900 (2006)
800 (2000)
215 (1952)
Idioma     Seri y español
Religión     Tradicionalmente animistas





Seri es el nombre de una etnia que vive en el estado mexicano de Sonora. La palabra que designa a este pueblo es desconocido no se sabe cual es el significado de la palabra pero sus miembros se denominan a sí mismos comcaac [koŋˈkɑːk]; singular: cmiique [ˈkw̃ĩːkːɛ]). La mayoría de los miembros del grupo son hablantes fluidos de la lengua seri, cmiique iitom. Su territorio tradicional incluye las islas Tiburón y San Esteban.

El número de personas en el grupo continúa en crecimiento. En 1952 se registraban 215 personas; en 2006, más de 900 (según el gobierno seri).




Territorio seri:





Isla tiburon
El territorio seri, en el estado de Sonora, comprende un área aproximada de 211 000 ha de tierra, y está integrado por una parte continental y por la isla Tiburón, que se encuentra en el golfo de California, frente a la costa central del estado.

Los seris habitan principalmente en las poblaciones de El Desemboque (Haxöl Iihom, N 29° 30' 13", W 112° 23' 43"), municipio de Pitiquito, y Punta Chueca (Socaaix, N 29° 0' 54", W 112° 9' 42"), municipio de Hermosillo, en la costa de Sonora. Siguiendo los ciclos de pesca, la localización de algunos individuos o sus familiares puede variar, entre todos los campos pesqueros distribuidos a lo largo de 100 km de litoral.





Infraestructura:

A través de un camino de terracería al sur, la población de Punta Chueca se comunica con el poblado de Bahía de Kino. Hacia el norte, una carretera une a Desemboque con la ciudad de Puerto Libertad. Cada poblado tiene instalaciones escolares para estudiantes de nivel preescolar, primario, y secundario.




Antecedentes:

Seri significa " el que deberas corre deprisa"
En la época prehispánica, el territorio de los seris se expandía entre las cadenas montañosas, el desierto de Encinas y el golfo de California. Al Sur, el territorio llegaba hasta el río Yaqui, al Norte hasta el desierto de Altar, al Este llegaba hasta Horcasitas y al Oeste llegaba a ocupar islas cercanas como Tiburón, San Esteban, Patos y Alcatraz. Al ser un pueblo nómada, los seris recorrían un área que corresponde a los catorce municipios actuales de Sonora. Se cree que en esa época, el pueblo seri estaba organizado en seis bandas, divididas a su vez en clanes.2 De manera cotidiana, no existían las figuras de jefe de clan ni de banda, los cuales eran nombrados únicamente en épocas extraordinarias como la guerra, o tiempos difíciles de escasa recolección, caza y pesca. Sólo era nombrado para cumplir tal función el individuo más capacitado. El papel de la mujer seri era encargarse de la recolección que garantizaba el sustento diario.

Los grupos reconocidos por los seris eran:


    xiica hai iic coii ('los que viven hacia el viento'), grupo 1 que habitaban una zona (al norte de los otros grupos), que colindaba al norte de Puerto Lobos hasta Punta Tepopa al sur y al este era delimitada por el río San Ignacio, se les conocía también como tepocas" y "salineros.
    xiica xnaai iic coii ('los que viven hacia el sur'), grupo 2 que habitaba la costa desde Bahía de Kino hasta el cerro Tetakawi en Guaymas. Se les conocía como tastioteños.
    Tahejöc comcaac ('gente de la isla Tiburón'), grupo 3 que habitaba las costas norte, oriental y occidental de la isla Tiburón y la costa continental frente a ella, se les conocía como seri o tiburones, al norte de donde estaban los xiica xnaai iic coii.
    heeno comcaac ('gente del desierto'), grupo 4 que habitaba el valle central de la isla Tiburón.
    xnaamotat ('los que vieneron del sur'), grupo 5 que habitaba una franja pequeña entre los xiica hai iic coii y los Tahejöc comcaac. Este grupo es posible que hayan sido los upanguayma, que eran guerreros y se abrieron paso hacia el norte.
    xiica Hast ano coii ('los que viven en la isla San Esteban'), grupo 6 que habitaba la isla San Esteban –llamada también Coftéecöl– y la costa sur de la isla Tiburón.

También se menciona como hipótesis no comprobada los Hant Ihíini comcáac ('la gente seri de Baja California'), o Hast Quita quihíizitam ('los que nacieron en Hast Quita' en Baja California).

Paisaje de cardón en Sonora (México).
Los comcaac eran la antítesis de lo que buscaban los conquistadores españoles: su territorio no era fácilmente aprovechable, no tenían riquezas acumuladas, no producían lo suficiente para hacer redituable la conquista y no eran apropiados como mano de obra para cultivar y servir, ya que desconocían esas actividades. Por ello, los seris conservaron durante más tiempo que otros pueblos indígenas su autonomía y su cultura. Durante el periodo colonial, los contactos más estables se dieron entre los seris y los jesuitas, quienes intentaron concentrarlos en pueblos para evangelizarlos y enseñarles labores agrícolas. Ninguno de sus esfuerzos tuvo éxito y los comcaac siempre regresaron a la vida del desierto, por lo que fueron considera
dos como un grupo belicoso, dedicado al pillaje, robo y matanza del ganado de los blancos. Los españoles primero y los mexicanos más tarde, reaccionaron ante los comcaac con políticas de exterminio, lo que condujo al aniquilamiento casi total del grupo. Sin embargo, los seris nunca fueron formalmente conquistados y, menos aún, evangelizados y pacificados durante esa época. Poco a poco fueron confinados a una parte de su territorio, diezmados en su número y obligados a aceptar intercambios no siempre ventajosos con los colonizadores no indígenas.

paisaje siri


Ya para el periodo independiente se había desarticulado el sistema de organización de bandas y habían perdido casi la totalidad de sus dominios en la tierra continental. No obstante, fue a lo largo de los dos primeros tercios del siglo XIX cuando fueron más perseguidos y prácticamente aniquilados tanto por los soldados como por los rancheros mexicanos, quienes mediante la nueva tecnología podían utilizar los recursos naturales que aún quedaban en manos de los seris; algunos de éstos lograron huir y refugiarse en la isla Tiburón.

Nido de águila en un  cardón
Antigua vivienda seri
La escasez de agua y animales para la caza, además de diversas enfermedades, fueron los factores predominantes para que los seris abandonaran su refugio en la isla Tiburón y volvieran a incursionar en tierras continentales, primero para ser contratados temporalmente por comerciantes de pescado y rancheros, después para establecerse definitivamente. Entre las causas externas que permitieron su retorno con éxito está principalmente la crisis de 1929, que provocó grandes migraciones de pobladores empobrecidos hacia ciudades y centros agrícolas del Norte y Noreste del país, lo que aumentó el consumo de pescado y otros productos marinos de menor precio que la carne de res. Desde ese momento, los seris empezaron a tener como elemento esencial de su economía el intercambio comercial y la utilización del dinero en sus operaciones de mercado. Con ello se inicia un periodo en el cual se suceden con mayor velocidad y profundidad los cambios en su estructura organizativa y cultural.



A su retorno de la isla Tiburón los seris se establecieron a lo largo de la costa, hasta que en 1936 el entonces presidente de la República, general Lázaro Cárdenas, atendiendo a sus demandas de apoyo, promovió su organización en cooperativas de pescadores, les proporcionó el equipo necesario y los concentró en el poblado de Bahía de Kino. Sin embargo, al irse colonizando cada vez más este poblado por pescadores no indígenas, los seris se trasladaron a Desemboque, usando como campamentos ocasionales algunos campos intermedios. En 1970 fue reconocido su territorio cuando el presidente Luis Echeverría les dotó en ejido una franja costera de 91 000 ha, lo que corresponde al 0,5 % de la superficie total del estado. En 1975, con varios decretos más, el mismo presidente declara el Estrecho del Infiernillo como zona de pesca exclusiva seri y les otorgó simbólicamente como posesión comunal la isla Tiburón, ya decretada en 1963 como zona de reserva ecológica.

Vivienda:

En los poblados, las casas son mayoritariamente de bloques de hormigón y techo de hormigón o amianto, aunque es posible todavía encontrar algunas viviendas de lámina de cartón. Por lo general constan de cocina, comedor, baño y uno o dos dormitorios. Este tipo de vivienda fue promovido y apoyado por el gobierno federal y estatal entre 1974 y 1984.

En los campos pesqueros todavía es
 posible encontrar casas tradicionales que son paravientos de hierbas acomodadas y otros materiales (tradicionalmente carapachos de caguama) encima de un armazón de ocotillo (Fouquieria splendens), doblados y amarrados, los cuales forman una especie de túnel. Sirven para una sola familia y son adecuados para una vida nómada. Este tipo de construcción se utiliza en las fiestas tradicionales.