Introduccción:
San

Idioma Lenguas kx'a
(khosisán septentrional)
Religión Animista
Se llama genéricamente
bosquimanos o, también, san, basarawa, sho o ǃkung a varios pueblos
africanos, tradicionalmente cazadores-recolectores, que hablan alguna de las
lenguas joisanas noroccidentales, caracterizadas por incorporar sonidos de
chasquido o cliqueos. La palabra bosquimano deriva del afrikáans boschjesman,
‘hombre del bosque’.
No constituyen, por lo tanto, un
único grupo, sino varios pueblos, muy relacionados con los khoikhoi
(hotentotes), con los que conjuntamente forman un grupo mayor, denominado
joisán.

También su cultura material se
considera directamente emparentada con los primeros restos atribuidos a humanos
modernos.
Historia:
Sus antepasados ocupaban un
extenso territorio, la totalidad del África austral, pero fueron desplazados
hace 1500 años por los bantúes y posteriormente diezmados o sometidos a
trabajos por los colonos holandeses, alemanes e ingleses.
Idiomas:
Entre las lenguas bosquimanas
destacan la !kung, kung ekola o !xu, hablada por 5.000 personas en Namibia y
Angola, la kung gogabis o kaukau, hablada por 3.000 personas en Namibia, y la
kung tsumkwe o ju'oasi, hablada por 3.000 personas en Namibia y Angola;
/hua-owani hablada por 1.000 personas en el sur de Botsuana; y la san con
16.000 hablantes en Namibia.

Forma de vida:

La
relativamente extendida idea de los bosquimanos como cazadores y recolectores
de la Edad de Piedra, errando libremente en los espacios abiertos, está lejos
de la realidad actual, lo más cierto es que debido al ambiente en donde viven
desarrollaron un modo de producción cazador-recolector ya que en lugar del
mero depredar los escasos recursos naturales de su ambiente su tipo de vida
trashumante ha permitido la suficiente fertilidad y recuperación y mantención
de los ecosistemas desérticos (aunque para ellos ricos en nutrientes) y
semidesérticos en los que habitan o habitaban.
Casi no existen bosquimanos hoy
en día que vivan tan sólo de la caza y la recolección (aunque muchos siguen
practicando estas actividades como una fuente complementaria de alimentos) y la
mayoría viven como pastores, trabajando gratis a cambio de alimentos, o cobran
salarios mínimos como jornaleros, criados o en asentamientos del gobierno.
Gran parte de los bosquimanos
actuales viven en la pobreza, al carecer de tierra, y otros buscan nuevas
maneras de vivir como agricultores y ganaderos en la tierra que les queda, a la
vez que siguen cazando cuando tienen ocasión. Un grupo de ellos en Namibia
formó la Cooperativa de Granjeros Nyae Nyae (NNFC), que recibe apoyo de la
Fundación para el Desarrollo Bosquimano Ju/Hoansi.
Conflictos con el Gobierno de Botsuana por sus tierras ancestrales:

Los bosquimanos llevaron de nuevo
al Gobierno a los tribunales, pero el Tribunal Supremo desestimó el caso.
A estas privaciones y obstáculos
en la realización de sus derechos se suma el veto a la caza impuesta por el
Ejecutivo a escala nacional que afecta seriamente su capacidad para
alimentarse, ya que su dieta depende eminentemente de la caza de subsistencia.
Algunas organizaciones como Survival International han denunciado que se trata
de una medida ilegal e inconstitucional que viola las propias sentencias de los
tribunales de Botsuana.
Además, según declaraciones,
existen intereses lucrativos detrás de los intentos de reprimir la caza entre
los bosquimanos en nombre de la "conservación", cuando el propio
Gobierno permite la caza de trofeos al interior de la Reserva de Caza del
Kalahari Central para las élites que pagan por ello a la vez que fomenta
actividades extractivas.
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