Musica

lunes, 31 de marzo de 2014

Lengua Maa o Suajili........ Masái ...... Kenia, Tanzania











Porque así me lo propusieron estos 830.000 habitantes hablar en un alengua Maa o Suajil, que es una lengua neolítica aunque algunos de estos masáis nos podríamos entendernos correctamente en inglés.


Vamos hacer ahora también para comprender esta historia otro ejercicio de empatía, y nos vamos  ir moviendo por la sabana entre Kenia Y Tanzania que es donde habita esta tribu nómada.

 





Os voy a pedir una cosa que imaginemos por unas horas que vivimos en un asentamiento  "Masáis", tal como ellos lo construyen, este pueblo indígena que no quiere perder sus orígenes, ni su libertad y como dicen ellos, "no queremos pedir" solo" que nos dejen morir y vivir por lo que amamos, nuestra tierra y nuestro ganado.
 

Lo primero que haremos será construirnos nuestro propio asentamiento que se llamara "Mayattas" y nuestra propia choza.

 








Listos para utilizar nuestras propias manos y ensuciarlas con estiércol?







 
Porque así es como empezaremos nuestra aventura al lado de la montaña sagrada Oldoinyo.


Para empezar lo que será nuestra vivienda (choza), haremos unos  ladrillos que los amasaremos con excremento de animal, paja, y barro que los impermeabilizará y los enducera, las paredes interiores las alisaremos y luego las ahumaremos, una vez construida,  la historia la seguiré escribiendo desde aquí pero solo dispondremos de unos pequeños tragaluz a modo de ventana ( como veis hay que agudizar bien la vista y el oído para entender su idioma y transmitiros sus sentimientos y modo de vida monada también alrededor del asentamiento tendremos el ganado a nuestra lado.




Ya  hemos construido la choza y tendremos nuestra primera reunión con los más antiguas ancianos tal cual fuese una reunión para decidir asuntos generales que es como ellos rigen sus destinos. A fuera las mujeres cuidan el ganado pues como dice este sabio anciano siempre a sido así, son las mujeres quien rigen la vida ganadera los varones tienen otros destinos que es prepararse para llegar a guerrero Masái al pie de la gran montaña sagrada todo es misterio todo es calma, es paz.





Yo le pregunto cómo además de las reuniones de ancianos para decidir sobre asuntos que les confieren como rigen su tiempo, y este gran sabio Masái me dice el secreto que son dos se rigen por la salida y el ocaso del sol, otra (que no veremos nosotros porque no nos quedaremos allí), por el cambio de estación que es otra forma de ver correr el tiempo pues así lo hicieron sus antepasados y ellos lo siguen haciendo asi.





 
Me dejo envolver por la historia cargada de sentimientos, que me los va transmitiendo este viejo sabio este anciano que tuvo que ver como corrió el tiempo en este apacible lugar de la sabana.







Hace un calor insoportable dentro de la choza y nos trasladamos al exterior donde seguimos la conversación, yo contemplo la llanura que tengo ante mis ojos el gran valle del rit (entre Kenia y Tanzania);  este masái  me explica como durante siglos conservan sus señas de identidad su vida nómada  y el cuidado de sus rebaños de vacuno, cabras, y ovejas y que algunas veces recorren grandes distancias en busca de pastos verdes y agua, otras lo sacan de la planta del Oldoinyo, como la que me ofrecen a mí que esta riquísima cosa sorprendente como le dijo a este viejo Masái.

 

Este curtido anciano junto a un nutrido grupo de jóvenes de la tribu le miran y aprueban cada una de sus palabras pues saben que ahí está la sabiduría y el testimonio la sabiduría suya  y la de sus ancestros como algún día ellos, los jóvenes tendrán la oportunidad de gozar de tal sabiduría.




Con una cadencia que me contagia nos dice la importancia del ganado para los Masai (este es sagrado), el rol de cada Masai se mide por la cantidad de animales e hijos  que tenga de hecho un hombre con 50 cabezas de ganado es pobre, los hijos son fundamentales pues junto a las mujeres que pose suelen ser (polígamos), aspiran a acumular un rebaño que llegue a los  1.000 ejemplares así su rol dentro de la comunidad variara. El masái tiene mucho cariño a sus animales llegando a estar muy unidos a ellos, conocen cada mugido y su carácter, al ganado lo marcan con unas largas curvas e intercanbian dibujos que relazan su belleza.
  


Así como el ganado para  ellos es sagrado también son sus tierras, la historia cuenta que cuando nace un Masai se le hace un corte en un brazo y mezclan la sangre con la tierra como señal de unión con ella, el ganado le provee de todas sus necesidades: Leche, yogur, sangre, carne para su dieta, cuero y pieles para su ropa.




Las creencias místicas le hacen creer que su ganado es dios, la supervivencia masái depende de la salud de sus animales rara vez matan el ganado para alimentarse, solo si hay alguna festividad matan alguna oveja o cabra de los animales lo aprovechan todo, los recipientes están hechos de cuernos, los adornos se hacen de las pezuñas y la piel se utiliza para calzado, ropa, coberturas y cuerdas.




Hoy hemos madrugado vamos a vivir unas cuantas experiencias y celebraciones vamos a recorrer su poblado y nos van a presentar a su chairman (jefe manyatta), Tepilit Ole Saitoti atreves de unos jóvenes que hemos conocido y hicimos amistad.






Estamos un poco nerviosos nos reciben con susurros de muzungu nos explican que es por nuestra condición de blancos. Nos sentamos alrededor de una hoguera junto al chairman, nos va contando un poco más de su pueblo nos dice que la lengua Maa significa "no quiero pedir" solos así, nos encontramos ante silencio roto solo por la voz de John (uno de los jóvenes que conocimos), que va traduciendo toda la conversación.

 

Y las palabras de viejo guerrero va impregnando la noche sentados al pie de otra hoguera, los animales mugian a lo lejos todo era magia, era mística puesta en los labios de este Masái ,el humo de la hoguera se mezclaba con el ambiente rodeándola de noche mágica. Más tarde el jefe nos dice que Enkai (dios que se manifiesta como montaña, rio, o luna), estuvo presente mientras lo escuchábamos.



 






Con motivo de la visita y al día siguiente de estar con el chairman nos esperan otras celebraciones y nuevos conocimientos de estos indígenas que iremos conociendo.


John sigue siendo nuestros ojos, y nuestra voz, cuando le preguntamos el porqué de aquella vaca que nos entregaban su sangre ( cosa normal para beber ), en nuestro honor pronto lo pudimos comprobar casi al instante le cortaron parcialmente la yugular con una lanza, recogieron la sangre y la mezclaron en una calabaza y nos la ofrecieron. Esta acto se repite de manera rotativa con el ganado de la tribu, tienen que pasar meses para que esa vaca sea de nuevo sagrada, John nos explica que es un honor probar la bebida más tradicional de su tribu.






Para ser un guerrero Masai tienes que matar un león solo con la ayudada de tu lanza y luego podrás mostrar su cabellera  en las celebraciones, pero para llegar hasta aquí tienen que pasar unos procesos de formación que empieza en su nacimiento el guerrero o murrani no nace se hace.



 





Una vez adulto a la edad de los 16 años son sometidos a la circuncisión por lo cual se convierten en guerreros durante años compartirán muchas facetas de su vida con sus compañeros de ritual, son los llamados grupos de edad que es el pilar básico de la sociedad Masai, estos jóvenes guerreros antiguamente desempeñaban la defensa del territorio, y hoy solo se dedican a las tareas del pastoreo (de niños solo lo vigilaban).




Vamos a vivir un ritual de circuncisión que es el acto más esperado por todos los varones Masai. Este empieza un día antes con la preparación de cerveza con miel  y con el sacrificio y ofrenda a la madre tierra  y a Enkani, de una cabra por cada Masai circundado, los cuerpos son cubiertos con arcilla roja, carbón, y cal desnudos y depilados tienen que esperar llegada del día siguiente así será el ansiado momento que los convertirá en guerreros.






A lo largo de su vida antes de llegar a guerreros tienen que pasar además de la circuncisión por otras pruebas de coraje a los cuatro años se le extrae un diente incisivo de la arcada inferior, a los diez se le marca con un hierro candente en el muslo nunca puede manifestar  dolor.

A medida que los guerreros van creciendo van pasando los siguientes status  sociales, desplazando a los del grupo de edad procedentes hacia un status mayor, cada aumento de status (siempre por grupo), va ofreciendo a los jóvenes más derechos y prerrogativas, pueden fumar o casarse (fuera del clan familiar), y pesan más sus opiniones en la sociedad. Esta característica culmina cuando un grupo pasa a considerarse << ancianos>> y serán ellos los que tomen las decisiones importantes igualatoriamente y en consejo.




El matrimonio Masai:

Bueno visto un poco la vida Masai John nos va a dejar por que el ya paso la edad del guerrero y se tiene que preparar para el paso siguiente, el encontrar un compañera  (pueden tener más). Cada tribu como dice John constituyen    un clan en la que todos son parientes por lo que la nueva compañera tiene que buscarse en otra tribu vecina aquí se cambian los términos la mujer escoge al marido, los más fuertes y pudientes que destaquen por su potencial en el salto de la tradicional danza Masai, serán los que más pretendientes tendra aunque son polígamos), solo los que tienen más posesiones pueden tener más de una esposa.






Hoy en dio este pueblo se enfrenta a constantes amenazas por los gobiernos e Kenia y Tanzania son presionados para que abandonen la gran sabana las llanuras del valle de Rift, en Tanzania fueron desplazados por los gobiernos de las tierras fértiles entre el monte Yeru y el monte Kilimanjaro y de la mayoría de las tierras altas y fértiles de Ngorongoro han reclamado el derecho al pastoreo en mocho de los parques nacionales de ambos países.





Para los occidentales nos pude parecer como la rusticidad de la vida para los Masáis  solo se puede comprender viviendo su día a día e intentando comprender el lado sincero de un pueblo qué quiere seguir libre en un mundo global. Aquí lo que se encuentra según los que han viajado a conocerlos, es la verdadera comunicación con el medio, y una felicidad sincera en cada trozo de piel de cada Masai, un trozo de orgullo de un pasado de gloria, y el mayor futuro cargado de libertad, armonía, y cultura viva "no quiero pedir".




Yo agrego yo quiero dar mi armonía y amor a un pueblo que quiere vivir en libertad sin que le despojen de sus orígenes y su tierras por una economía global,  que solo mira por sus intereses, cuando vi la vida de este pueblo nómada en un reportaje me puse rápidamente a ver información cosa que me dejo sobrecogido iconoadnspain08.