Musica

martes, 21 de abril de 2015

10 Tribus.....







Según Peter von Dusburg, los prusios estaban divididos en 10 tribus:


 Introdución:
Estos eran una etnia de origen báltico los prusios o prusianos (en latin prutenios), estaban instalados entre los rios Neman o nemunas y Minge. El nombre de Prusia deriva de ellos, no se debe confundir los prusianos bálticos con los prusianos alemanes

       subdivisiones


Latín
alemán
lituano
prusiano antiguo
(reconstruido)
1
Pomesania
Pomesanien
Pamedė
Parmeddi

2
Varmia
Ermland,
Warmien
Varmė
Warmi

3
Pogesania
Pogesanien
Pagudė
Paguddi

4
Notangia
Natangen



5
Sambia
Samland
Semba


6
Nadrovia
Nadrauen



7
Bartia
Barten
Barta
Barta

8
Scalovia
Schalauen
Skalva


9
Sudovia
Sudauen
Sūduva
Sūdawa

10
Galindia
Galindien
Galinda
Galinda



  La zona más poblada de estos se extendía hacia el oste  y en dirección suroeste  más allá de los confines históricos de Prusia oriental.  En los asentamientos de los antiguos prusianos o sea los que estaban más al centro  los descubrimientos más arqueológicos comprueban una presencia interrumpida de esta población  desde fines del neolítico hasta el medievo.  Luego los prusianos bálticos fueron asimilados por poblaciones migrantes (ver "Drang nach Osten") de origen alemán, y en el sur de su territorio por polacos (en el sur los polacos procedentes de Mazovia se instalaron en Masuria y aunque los masurianos conservaron su dialecto polaco hasta el siglo XX, ya a fines del siglo XIX estaban muy asimilados por los alemanes). En cuanto a los prusianos bálticos, prusios, prutenos o borusios, su lengua baltoeslava, el antiguo prusiano, se extinguió alrededor de los siglos XVII-XVIII y está escasamente documentada. Topónimos de origen balto-prusiano o antiguo prusiano son: Barta, Chelmno, Notanga, Pamede, Sasna, Lubava, Suduwa, Galinda, Nadruwa, Pagude, Semba.


Etimología:


Peter von Dusburg, monje de la Orden Teutónica, narró el sometimiento de los prusios (antiguos prusianos no germanizados) en el texto Chronicon terrae Prussiae (en latín: Crónica de la Tierra de los Prusios), llamando a los prusios con el nombre latino (Pruteni/Prutenos).1 El nombre de los prusianos antiguos o prusios en su propio idioma era Prūsai, pronunciado con la "u" larga. No existe hoy acuerdo sobre el significado de este nombre; para algunos deriva de "prūta/prūota" (astucia, inteligencia), para otros de "prūsna" (rango, honor) o de "prūsas" (elevado), derivado a su vez de la radical indoeuropea "purusah" (hombre, persona). Es muy probable que este último sea el significado, porque ha sido común de muchas etnias en distintas partes de la ecúmene autodenominarse con palabras que equivalen a "hombre".



Conquista y conversión forzada
Primeras tentativas de "evangelización"
 
Los antiguos prusios (antiguos prusianos bálticos) eran paganos. Según Peter von Dusburg

    Porque ellos desconocían al Señor, adoraban erróneamente a sus criaturas, fueran el sol, la luna, las estrellas, las aves, los cuadrúpedos y hasta a las serpientes. Ellos poseían entonces ríos, campos y bosques sagrados, donde no osaban cultivar, pescar o recoger leña.

En el año 997 el obispo Adalberto de Praga intentó una primera misión evangelizadora. Contemporáneamente al anterior, el duque Boleslao I de Polonia emprendió una expedición militar para conquistar el territorio de los prusios. Los prusios sospecharon de Adalberto, suponiendo que era espía de Boleslao, y lo mataron por haber profanado uno de sus bosques sagrados.
Tentativas polacas de conquista

En el periodo sucesivo, los polacos tentaron repetidamente de apoderarse del territorio habitado por los prusios, sobre todo para disponer de una salida al mar Báltico. Estas expediciones usaban como pretexto la evangelización, aunque no tuvieron nunca éxito a causa de la encarnizada resistencia de los prusios.

En 1209, 1220 y posteriormente, el conde polaco Conrado I de Masovia intentó someter a los prusios pero fue rechazado. En 1224, avanzaron contra los prusios los Caballeros de Dobrin polacos, que dependían de la Orden Teutónica alemana. También ellos fueron repelidos, y la contraofensiva de los prusios fue tan intensa que el mismo Conrado se vio en peligro y pidió directamente ayuda a la Orden Teutónica.
Invasión de la Orden Teutónica

Conrado ofreció a la Orden Teutónica los territorios de los prusios a cambio de la asistencia militar. Sin embargo, antes de intervenir la Orden Teutónica esperó que la concesión de Prusia recibiera la confirmación de parte del emperador Federico II del Sacro Romano Imperio Germánico, la cual advino con la Bula de Rímini de 1266.

Con el Tratado de Kruschwitz (1230), Conrado cedió a la Orden la Tierra de Chelmn y todas las siguientes conquistas en la Prusia Oriental. No está aún claro si el tratado fue en realidad un diktat de la Orden Teutónica a Conrado, o si no se trató directament

 

 

Cronología de la conquista

    1234 primera campaña de conquista.
    1242 primera rebelión de los prusios (liderada por Herkus Monte).
    1249 Tratado de paz de Christburg.
    1260-1272 segunda rebelión de los prusios.

 

Rebeliones.
 

En el siglo XIII, la Orden Teutónica pudo someter a los prusios y adueñarse de su territorio tras una guerra que duró décadas. En las villas y aldeas habitadas por los prusios fueron impuestos como jefes locales prusianos conversos, detestados por sus habitantes, sobre todo porque forzaban a los campesinos a las corvée. Esta forma de explotación, unida a la falta en el cumplimiento de las promesas a la libertad de culto, provocaron el descontento de la población prusiana báltica y luego rebeliones.

Los prusios encontraron un aliado en Swietopelk II, Duque de Pomerania, príncipe de la dinastía de los Samboridos, quien había comprendido que la Orden Teutónica no solo buscaba someter a los prusios, sino crear en la región un potente Estado. Swantopolk fue excomulgado por aliarse con los prusios. Los prusios consiguieron por un tiempo retomar el dominio total de casi todo el país y expugnar o rendir varios castillos de la Orden Teutónica. La Orden Teutónica pudo volver a invadir la Tierra de Chelmn solo con la ayuda del duque de Mazovia.

En 1243 el papa Inocencio IV proclamó la "santa" cruzada contra los prusios. En 1244 Swantepolk fue constreñido a pedir la paz a cambio de que la Orden cesase sus acciones bélicas contra los prusios. Solamente los castillos de Balga, Elbing, Kulm y Toruń quedaron en poder de la Orden Teutónica. La situación era de un dominio nominal por parte de la Orden Teutónica sobre los territorios prusianos. Tan es así que en 1249 se firmó un nuevo tratado de paz, en el cual se establecían en 18 puntos los deberes y derechos de las partes en conflicto.

En 1250 una grave derrota de los caballeros teutónicos puso fin a la tentativa de subyugar a los natangianos. Los galindios, que no habían sido todavía sojuzgados, se dirigieron al duque de Mazovia para prevenir los ataques de la Orden. Por toda respuesta, la Orden Teutónica emprendió en 1253 una expedición contra los bartianos y galindios. Los prusios se rebelaron nuevamente en 1256 y 1261, logrando rechazar a los caballeros de la Orden, los cuales, sin embargo, se acuartelaban en los principales castillos, y al año siguiente volvieron a sofocar violentamente las rebeliones y recuperaron el territorio de los prusios.

La resistencia de los prusios se fue debilitando lentamente. En 1271 el papa Clemente IV proclamó una nueva cruzada y a mediados de 1270 solamente las tribus más septentrionales no estaban sometidas. En 1283 el último jefe de los prusios yotvingios, Skurdo, fue forzado a aceptar el bautismo.[cita requerida]

Decenios de años en guerra tuvieron un costo humano altísimo: algunos estudiosos estiman que perdieron la vida entre el 20 % y el 50 % de los antiguos prusianos o prusios. [cita requerida]

En los años sucesivos, la Orden Teutónica favoreció el aflujo de colonos alemanes, asimilando de hecho a la población indígena. Pese a ello los antiguos prusios lograron mantener su identidad hasta el siglo XVIII.