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lunes, 25 de abril de 2016

Indígenas........ Sinaloa........




Introducción:

Cahita
Idioma     Cahita
Religión     Religión autóctona
Etnias relacionadas     achires, totorames, coras, guasaves, acaxee.



Sinaloa, en 1530.
Los pueblos indígenas llamados cahítas o cahitas habitaron los actuales estados mexicanos de Sinaloa y Sonora, entre los ríos Mocorito y Yaqui. A pesar de que tenían una cultura menos desarrollada que los pueblos ubicados más al sur, como los tahues y los totorames, ha quedado mayor información sobre ellos, debido a la labor evangelizadora llevada a cabo por los misioneros jesuitas, que redactaron numerosas relaciones que aún se conservan.

 


Caracterización:

Eran grupos seminómadas, sin un asentamiento fijo, pero se desplazaban por un territorio al que defendían como propio. Aunque tenían elementos culturales comunes, los españoles los diferenciaron en subgrupos según la zona que habitaban o por la lengua que hablaban. Las lenguas pertenecían a la familia de lenguas uto-aztecas, pero la variedad de dialectos de las mismas permitió a los jesuitas distinguir naciones, palabra con la que designaban a un grupo indígena unificado en su lengua. Los jesuitas señalaron cinco naciones principales entre los cáhitas, que consideraron muy importantes, por el crecido número de familias que las formaban: sinaloa, ocoroni, zuaque, mayo y yaqui. Las tres primeras tuvieron sus respectivos territorios en los valles de los ríos Sinaloa y Fuerte; los mayos y los yaquis ocuparon territorios en los valles de los ríos que hoy llevan su nombre, precisamente: Mayo y Yaqui, cuyos cauces atraviesan el estado de Sonora.

Algunos de los pueblos cáhitas que existieron en el estado de Sinaloa fueron los sinaloas, ahomes, ocoronis, bacoregüis, comoporis, basopas, níos, comanitos, bacubiritos, terabuitos, batacaris (o batucaris), tehuecos, zuaques, zoes o (tzoes), huites, yecoratos y oguiras.



Territorio:

rio yaqui
Los cáhitas fueron parte del área cultural de Aridoamérica; sin embargo, compartieron ciertas similitudes con los pueblos mesoamericanos, tales como el desarrollo de la agricultura y la siembra de maíz, frijol, calabaza y chile. El territorio cáhita comprendía desde el río Mocorito al sur hasta el río Yaqui al norte, la Sierra Madre Occidental por el este y la costa del Pacífico por el oeste. Se distribuían demográficamente entre cinco ríos: Mocorito, Sinaloa, Fuerte, Mayo y Yaqui, pero no establecieron fuertes vínculos entre ellos, debido al carácter desconfiado por el que se distinguían. Cada comunidad vivía libremente formando su comarca.

 Economía:


Su economía se basaba en una agricultura de subsistencia que practicaban en las riberas de los ríos. Para cultivar se valían de un palo o bastón plantador, recto, de más de un metro, con el que hacían un pequeño agujero para colocar allí las semillas. Al crecer el río, las tierras se inundaban y los indígenas esperaban entonces que las plantas crecieran y los frutos maduraran para recogerlos. Aprovechaban hasta dos cosechas al año, que correspondían a las dos crecidas anuales de los ríos. Sembraban maíz, calabaza, chile y frijol, pero no acostumbraban almacenar, por lo que, si se perdía una cosecha, debían recurrir a la caza y la recolección para alimentarse.

Sus constantes movimientos, que tenían como propósito la búsqueda de las riberas de los ríos y los lugares propicios para la siembra, así como sus desplazamientos cuando agotaban los recursos de una zona, se explican por la forma que tenían de practicar la agricultura.



Cosmovisión:viento

El pueblo cáhita adoraba fuerzas naturales como el viento, el agua , la tierra, el rayo y el mar, a las cuales ofrendaba para pedirles buenas cosechas, una pesca abundante o una fructífera recolección. Sin embargo, creían en la existencia de un ser superior a todas estas fuerzas y que estaba por encima de todo lo creado. Sus ceremonias eran simples, sin rituales. Prestaban una atención especial a los curanderos, quienes administraban los remedios a los enfermos de manera eficaz, ya que tenían amplios conocimientos de herbolaria. Sus prácticas terapéuticas se rodeaban de ritos religiosos, por lo que los jesuitas llamaron hechiceros a estas personas, que actuaban como líderes políticos por el prestigio del que gozaban dentro del grupo.

juego pelota


Vivienda y arquitectura:

Vivían en chozas de varas, lodo y palma, como las de los tahues, construidas en sitios seguros, fuera del alcance de la creciente del río, pero cerca de las sementeras. El carácter práctico de su vivienda les permitía mudarse fácilmente cuando las circunstancias lo requerían, pues eran escasos los objetos que tenían que transportar, y las chozas se construían de nuevo en el lugar escogido.
 

 

Juegos:

Practicaban el juego de pelota, muy difundido entre los pueblos mesoamericanos, que exigía fortaleza y habilidad. También gustaban de los juegos de azar, en los que apostaban sus pertenencias como mantas, adornos de concha o pieles.

 Cáhitas en la actualidad:


Después de la conquista del noroeste del país, los cáhitas desaparecieron por la propia guerra y por epidemias; los sobrevivientes se mezclaron con los españoles. Algunas de sus comunidades se convirtieron en actuales localidades de estados mexicanos, tales como Mocorito, Tamazula, Guasave, Nio, Chicorato, Ocoroni, Ahome, Mochicahui, Sinaloa y Choix, en Sinaloa, y Etchojoa, Masiaca, Bácum y Cócorit, en Sonora.

Los únicos pueblos indígenas cáhitas actuales son los yaquis, que viven en el valle del río Yaqui, en el estado de Sonora, y los mayos, que viven en el valle del río Mayo (Sonora) y en el valle del río Fuerte (Sinaloa).